lundi, juillet 21, 2014

Despertar nevado


segunda amanecida en Francia, N. Folch





La nieve vuela con pretensión de gallo,
se expone con aire de muerta
junto a los cristales que corren
la mujer que reflejan
¡Oh bien! Un día de pobre gracia :
el café entra perdido
y la luz es una manera de ver las cosas.
La mujer vaporosa levanta mis carnes
revueltas en su sopa.
Al mismo tiempo
los mudos nacimientos
en hospitales con camas despintadas y baratas.


Despeinada me abraza,
congelada choca y se hace agua
como noche desplumada.
Yo la beso cayendo muy despacio
en las migajas del pan tibio.

dimanche, juillet 06, 2014

Ecuación




Me dedico a mirar el distraído teléfono
durante mi despertar
lento y silencioso, en armonía con él.
La mañana anota números al revés en mi ventana
me presta voces anónimas
detrás de la ecuación muda:

teléfono – mañana – yo.

vendredi, juillet 04, 2014

ABC


La muerte me ha dejado
un ABC para colorear.
Ella es la obrera que instala
los programas
los circuitos
de esta computadora.

dimanche, juin 15, 2014

Contacto




palacio de justicia, Caen. N. Folch

La noche
busca cuerpos y abre puertas
bares, prostíbulos, discotecas, escenarios
piernas en salsa de niñas,
cuarteles de bomberos,
salones vip-éridos.

Recién amanecida en su encierro
grita
estrellas que sudan.

Los suicidas neones aumentan
se bañan en el aceite
bajo los truenos con sus llaves puestas.

samedi, mai 31, 2014

Yerba





Una mano abierta extiende su soledad
sobre la yerba espesa
¿Por cuanto tiempo?
cabría preguntarse.

Líneas, borrones,
o lo que debía ser una evidencia
de mano abierta
desaparecía entre la yerba.

jeudi, mai 29, 2014

fragmento de "Suciedad"



"Dos horas encerrado, en una sala minúscula. Sala de espera o de aislamiento. Los servicios de inteligencia y de contraespionaje deben haberla cedido a este ministerio. Era exactamente la visión de una película, de las nuevas eso sí, de James Bond interpretado por Daniel Craig. No se sabe ni se sabrá la verdadera intención de hacinar a tanta gente. Todas las nacionalidades renegadas, multiplicadas hasta el techo, donde crecen las telas de arañas. Bebés, sobre todo bebés en brazos o en coches sobredimensionados, más grandes que la paciencia de los que miran sus pies, entre sillas plásticas, un papelito con un número en las manos. La gente entraba y salía de ahí constantemente, pero también lentamente, cansados, entristecidos o aliviados por algo. Las emociones de la lentitud aqui surgen y se potencian. Una voz de mujer repetía por unos pequeños parlantes cada cinco minutos “Estamos para servirlo. Vigilamos por su seguridad, el orden de su estadía”. Los parlantes eran de mala calidad y saturaban con la voz. Sentado en el suelo, con las piernas retraídas, un hombre leía el Corán y experimentaba el fenómeno de la transmutación. Esa mañana, se había convertido en el número 681. Un número mal impreso, que ennegrecía sus dedos."