samedi, mai 18, 2013

afilados bordes



 
foto encontrada en una venta de antiguedades

Todavía voy dentro de aquel tranvía
todavía soy parte de esa masa apretada
que atravesaba la ciudad a la hora menos indicada
manos cuando la gente termina cuellos sus trabajos
culos que pasan al asiento hombros del espectador callejero.
Esos cuerpos chocando al interior de ese monstruo de fierro
de esa máquina heavy metal
repleta de los fenómenos más extraños y
poco apreciados de esta ciudad
los ojos de peatones y conductores
nos fijaban con asombro a la velocidad de las visiones.
Aún resiento en cada uno de los que íbamos dentro
el silencioso y seguro valor en nuestra sangre
como hijos de un imperio desaparecido en algún bosque con perfume de eucaliptus
gente de reflejo duro y paciente como rompeolas.
Fuimos recorriendo los barrios y sus tripas
remecidos dentro del tranvía como bestias las más horrendas
alejadas a la periferia
mujeres oscuras de magia y fiereza
hombres delirantes de amor y música de camas
niños desaparecidos en fórmulas de viajes astrales
eléctricos ritos de apareamiento con el aire.
Salimos de la ciudad en silencio
y pude ver sobre ella el arcoíris afilar sus bordes
con gran tristeza.

lundi, mai 06, 2013

Plumas

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Con la desaparición de todo horizonte
vendí, forniqué mi alma en una esquina,
la desplumé
Alma pájara
Adicto a sus plumas,
a su vuelo en mi garganta
le escribo que ya no hay idiomas
para intentar un nuevo fuego.


Ahora entiendo el extravío.
Lloverá plumas sobre tus barrios.

mercredi, mai 01, 2013

Bon anniversaire

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“La frágil sonrisa sobre la placa sensible
es prueba suficiente de la eternidad.”
Ronald Kay, "XXXI"

Hoy tengo un infinito y medio
y un saco con pedazos de besos, abrazos,
trozos de hormigón de un puente caído
barro de café frío
un pensamiento por Saigón
hojas liberadas por la primavera
y nudos de sal en cabellos sueltos
como regalo.
Si me lo preguntas
es porque seguimos viviendo con el ojo pegado
a lo lejos.

mardi, avril 30, 2013

Domingo Personal (parte for)





-        Lo mejor es irnos caminando hacia el puente y cruzar a Bellavista, así nos vamos acercando a la casa de Jorge — dije mientras le pasaba el pito al recién llegado. Ya estábamos acostumbrados a las rondas policiales y actuábamos sin precipitación cuando los veíamos acercarse. En un barrio de clase media nunca se sabe con quién se trata y los policías podían creer perfectamente que uno de los que estaban controlando o arrestando era el primogénito de un militar. La policía actuaba cautelosamente en ciertos barrios y en los más desfavorecidos cobraban con golpes en los cocos y bototos aplastando los rostros.
-        Vamos entonces, dijo Marco, pero apaguemos el pito hasta llegar al otro lado. Si nos cruzamos a los pacos con un pito en medio del puente, se acabó el cuento. Lo podemos terminar en el pasaje de Jorge.
Al ponernos de pie, el efecto del THC subió directo a mi cabeza y tuve esperar un par de segundos para recuperar el equilibrio. Los audífonos colgaban del cuerpo de Marco y Gustavo intentaba recuperarlos. De los tres, Gustavo era el que debería asegurar nuestro trayecto. Marco y yo ya estábamos volados. Miré mas allá de los arboles. Los viejos habían dejado libre al perro que corría eufórico de árbol en árbol. Me acordé que Marco le tenía pánico a los perros y comencé estúpidamente a ponerme nervioso por él, quien quizás no tenía ni idea sobre el peligro animal que orinaba los árboles como enfermo de cistitis. El puente que hasta hace poco lo veía al otro lado de la avenida, me parecía más lejos que hace un minuto, pero cuando vi a Marco que intentaba atrapar su audífono enredando en el cuello de Gustavo, todas la preocupaciones se esfumaron y quedé doblado de risa.
Sin posibilidad de escuchar música, caminé detrás de Marco y Gustavo. Los seguía observando sus espaldas unidas por el cable de los audífonos. Ese fino cable de hilos de cobre y plástico mantenía unidos a un huérfano educado por una familia de mecánicos y al hijo de una mujer enferma en un manicomio y de un padre médico. Mis amigos me iban abriendo paso como unos siameses salidos de un infierno que no comprendíamos. Pero esa realidad no nos interesaba aún por sus causas, sino por sus fines y así, lo único que deseábamos era olvidarnos de nuestras respectivas casas aunque sea por una tarde. Avanzaba detrás de mis amigos decía, y nos introdujimos en un laberinto de voluptuosidad luminosa filtrada por araucarias, palmeras, peumos y plátanos orientales. La tarde era el comienzo de los tonos amarillos, naranjos y azules sobre las fachadas de las casas y edificios que rodeaban el parque. Los viejos ya no los veía. Una que otra joven pareja con niños cruzaba la avenida hacia los juegos infantiles. Encontré ridículo todo ese alboroto infantil que se escuchaba a lo lejos, en comparación con el susurro de las ramas de los árboles por dónde íbamos. Me imaginé en esos juegos, con mis padres, pero solo fue un instante sin verdad, sin dimensiones, en mi cabeza únicamente. Como una foto en la que uno cree haberse visto, pero que finalmente no aparece.
-        ¿No trajeron nada más para escuchar? La voz de Gustavo sonaba con una energía que me sacó de la languidez en la que seguía.

dimanche, avril 28, 2013

Domingo personal (fragmento namber zri)

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No hacía frío, pero el viento fresco recordaba que aún estábamos en invierno. Marco entre toses soltó el humo y señaló con el índice : Mira quién viene finalmente — dijo antes de volver a toser. No era la mejor calidad lo que conseguía Marco en esas fechas.
Al único a quien no esperábamos esa tarde, era a Gustavo, que venía en dirección nuestra. Traía el pelo tieso y brillante de tanta laca que se había puesto para ir a trabajar. Antes de llegar a nuestra banca, intentó con una mano desordenar un poco su melena. Sabia que las bromas sobre su aspecto serio y de niño bueno, no tardarían. El resultado fue peor y ahora daba la impresión de tener una peluca barata en su cabeza. Después de molestarlo un poco por su “peluca”, nos explicó cómo había logrado escaparse del trabajo. Por la mañana, justo antes de entrar a la tienda, comió un huevo duro para que los otros sintieran el mal olor de su boca. Un par de horas más tarde dijo que tenía un fuerte dolor de estómago y una consecuente diarrea que lo confinó en el baño por una hora. Finalmente le dijeron que si quería, podía irse antes de tiempo del centro comercial. Era la técnica patentada por Marco y yo cuando trabajamos en un supermercado. Habíamos perfeccionado algunas más. Estaba la llamada con amenaza de bomba, solía resultar casi siempre. También habíamos puesto en marcha un plan un poco más complejo para irnos justo antes de la recaudación de dinero y así confundir un poco las cuentas con los de tesorería. No era muy complicado. Necesitábamos que uno de los dos inventara una excusa para irse antes, y que quien lo reemplazara fuera el otro. Tenía que irse quien tenía la recaudación más baja. El reemplazo reducía aún más ese total de manera artificial modificando el rollo con las ventas de esa caja. Luego, las cuentas no coincidían entre Marco y yo. Nos echábamos la culpa mutuamente y reponíamos lo que supuestamente faltaba, que era mucho menos de lo que habíamos sacado en realidad. La primera vez salió perfecto. La segunda vez levantamos sospechas. Nos terminaron echando, pero nos fuimos con un pequeño botín.
Gustavo nos mostró su último robo : un polo Levis naranjo. Su relación con una de las promotoras de la marca daba beneficios no solo a él y ya me había vendido una camisa negra a precio de huevo. El polo le iba como una pieza de collage a punto de despegarse. Costaba reconocer al Gustavo de los días de vagabundeo, a medio afeitar, con sus camisetas de grupos punk hechas por él mismo y con su pelo grasoso cubriéndole los aros. Los tres nos sentamos y le pasé mi audífono. Oigan — nos dijo seriamente y mirando el pito en mi mano — al otro lado del museo hay una pareja de pacos haciéndose los lindos con unas minas.

vendredi, avril 26, 2013

Domingo personal (fragmento namberrr "tu"...después del "uan")

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-        ¿Qué escuchamos primero? El pito semi-aplastado salió de la caja del cassette. Una brisa ligera nos daría trabajo para encenderlo. Pero los domingos son difícilmente digeribles sin un poco de fútiles dificultades. Quizás lo fumaríamos en las escaleras del museo. Un lugar al abrigo de curiosos.
-        ¿Quién más viene? ¿Te llamaron los otros?.
Me concentré en enderezar un poco ese arrugado, precioso y torcido pedazo de naturaleza ilícita.
-        El Informe de último minuto es : Jorge dice que nos espera en su casa a las cinco. Antes tiene que ir a dejar a su hermano a casa de unos amigos, por aquí cerca, y sus viejos salieron. Pancho no viene, porque tuvo que ir con su abuela donde una tía y no se pudo escapar. Los demás no tengo idea. El parque emitía una voz grave desde las ramas de los árboles. Me sentía muy bien en ese preciso lugar, de pie frente a esa banca con capas de pintura de diferentes colores a la vista, semi destruida en una de sus patas de fierro que desaparecía en la tierra. Marco me tendió uno de los audífonos. la cansada voz de Ian Curtis siempre la asociaré a las tardes de domingo perdido por barrios vaciados de frenesí capitalino.
-        “Atrocity Exhibition” ¡Temazo! dijo Marco. Encendí el pito con una fuerte inhalación — La abuela de Pancho va a terminar por hacer de él un nazi. Seguro que la tía esa que fueron a visitar es en realidad la líder de ese movimiento de arte nacionalista — agregó mientras yo le pasaba el pito.
-        ¿Ese que le quemó una serie de pinturas rusas a un viejo coleccionista? ¿Sería triste no? Pero no creo que Pancho vaya en esa onda. La vieja y él se llevan mal, incluso a Pancho le da vergüenza que vayamos a su casa a causa de esa foto de Pinocho en el comedor. Yo estaba en su casa cuando se agarraron del pelo porque él quería sacarla y ella le dijo que si seguía con la historia, lo iba a mandar de vuelta al sur, donde su madre. Pancho vive entre la compasión y la pena por esa vieja facha.
-        No sé, puede ser ¿Pero no lo has visto, cómo se queda viendo a los milicos cuando desfilan? Parece hipnotizado.
-        Pero si por eso fuese, casi todo el país seria nazi. Los desfiles militares tienen un efecto de circo. No, nazis no son, son simples tontos.
-        Justamente, con los tontos no hay que confiarse. Imagina que….. plenamente. ja! eso si que seria loco…. Él fue …..sabes….
Ian Curtis hizo que perdiese los detalles del resto de lo que Marco decía.
Una pareja de ancianos pasó con un perro por uno de los senderos del parque. El perro intentaba correr, asfixiándose con la correa que el viejo tenía firmemente al otro extremo. Ellos no apuraban el paso, el perro jadeaba. Los ancianos no se hablaban.El perro se ahogaba. Se desplazaban en silencio con abrigos gruesos y oscuros bajo la sombra de los arboles. Si no fuera por el perro con su lengua afuera, daban la impresión que estaban inmóviles y que en realidad solo eran un par de grandes raíces al aire.

jeudi, avril 25, 2013

sans titre


Et si j’imagine que tu arrives
la porte est morte de rire.

mardi, avril 23, 2013

solo eso

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Conozco el golpe bajo de las ciudades
por las mañanas frescas
el ronroneo de los refrigeradores
entregando una chispa a la sangre que despierta
con sorpresa a los pies de cada frío paso
que las personas dan al bajar del sueño.
Conozco esos paraderos colectivos
agujereados en los pulmones de la resignación
y los estacionamientos relucientes que filman su belleza
día y noche.
Conozco las lenguas secas de los que chupan el sexo
hasta que se vuelva color cemento y los gritos
en los casinos con helipuertos redondos como cerdos contentos.
Conozco el margen de error y la especulación de los joyeros
que bailan en el cielo una danza de apareamiento para los cometas del cine
las bancas sepultadas por matorrales con calzones de niñas
el olor de los limpiaparabrisas mezclado con puentes lejanos
para verlos solo desde abajo abriendo las piernas o una lata de neoprén.
Conozco las escaleras de la amistad que dan vueltas
hasta el departamento desconocido con botellas llenas
de comprensión y calor
espontaneo y gratis
ventanas colgadas de aburrimiento frente a frente
defecando la tierra de los maceteros
sobre parejas inciertas de vuelta de las discotecas
y las batas de las señoras que se ensucian un poco en las puntas
al pasar por el jardín recién regado
sin mirar el diario mojado.
Solo eso.

lundi, avril 22, 2013

lejos de lo lejos (version definitiva creo)



Egon Schiele


Salgamos oliendo nuestros sueños
retornemos a las estrellas caídas
en ciudades hundidas entre cables.
Besemos la vergüenza de nuestros sueños
cortemos los edificios y compartamos
la médula del vértigo
por donde suben nuestras palabras
a llenarse de la roca herida
en la pared de los prófugos
lejos de lo lejos
que nos creen.

vendredi, avril 19, 2013

Domingo personal (fragmento)




Era la época del personal estéreo, radio cassette. Pero conocía a pocos que podían darse el lujo aún de pasearse por ahí con uno. Marco era uno de ellos y esa tarde de domingo habíamos quedado en juntarnos detrás del museo de bellas artes, a fumar marihuana y escuchar música. Los domingos eran ideales para escaparse lejos con el humo, ya que luego podíamos refugiarnos en la casa de algún amigo a quien su familia hubiese dejado solo o encerrarnos en el cine de poca monta que nos cobrara lo menos posible por el grupo. Cuando Marco llegó, se instaló en una banca a esperarme con su personal apagado y protegido bajo su camisa. Yo lo vi desde lejos. Me acercaba tranquilamente por la vereda, entre los edificios impasibles y vacíos que habían abandonado los oficinistas. Seguramente estarían viendo algún partido de futbol por televisión o durmiendo en el sillón de un familiar, como hacen los domingos la mayoría de los hombres que viven en estos países delineados con tiza y cuya señora no les obliga a escaparse un día antes del lunes. Sentado sobre el respaldo de la banca, su figura pasaba prácticamente desapercibida bajo un inmenso plátano oriental.
Los domingos, al contrario de lo que se piensa, eran días en que la despreocupación por todo se encarnaba en el despoblado que ofrecían las calles santiaguinas. La ciudad, reducida a algunos barrios por donde deambulábamos sin rumbo fijo, era nuestra por el simple hecho que nadie más estaba ahí para reclamarla. Marco era un buen caminante y yo junto a algunos otros solíamos seguirlo, como encantados por esa flautilla electrónica que él compartía con quien estuviese a su lado y al alcance de los audífonos. Saqué de mi bolsillo el cassette que había llevado para que nos sirviese de fondo musical. Era una copia pirata de los hits de Hendrix.
-        Ah, qué bueno que no lo olvidaste. Yo traje Joy Division y Black Sabbath.
-        ¿Qué escuchamos primero? Le dije mientras sacaba el pito semi-aplastado de la caja de mi cassette.

clásica bipolaridad


carrusel de calle, N. Folch




Más iluminada que ayer
la rue St. Pierre deja
medio enceguecido y sordo por la vida
que se cuelga a ella
desde sus viejas piedras agujereadas por una guerra ciega
y nuevas tiendas abiertas a los ojos sedientos.
Hace ya tiempo que habito entre este pueblo bipolar
porque la bipolaridad esta en todos los pueblos
la rue St. Pierre bien podría ser la avenida Pedro Montt
donde las palabras se escriben entre audífonos aullantes
y viejos limosneros que temen el robo del sueño
con lluvia o navaja en las bancas que sirven de camas
para un sexo rápido con medias rotas y ruidos ahogados.
Más iluminada que ayer esta calle
lo mismo podría dar despertarme o seguir dormido
entre audífonos aullantes
con mendigos estéreos o en pausa de hambre
fuera de las tiendas contando bolsas pasar
dentro de las tiendas las risas frente a los espejos
los hemisferios del cerebro efervescentes
con el plástico brillante, nuevo,
hermoso sumergirse en la temporada
verano
y sacar desde el fondo un par de piernas para viajar
con audífonos aullantes de clásicos del rock
los hemisferios clásicos,
lo mismo sería ya Norte – Sur
clásica bipolaridad
un pueblo de todos
y en todos lados
sin encontrarte.

mercredi, avril 17, 2013

l'herbe qui pousse


detalle Codex Seraphinianus


Le soleil brille
comme toi, comme les doutes
l’écriture de ce que tu ne verras pas
comme les jeux et leur engagement
statiques sur l’herbe qui pousse


trd. espagnol:
 
El sol brilla
como tú, como las dudas
la escritura de lo que no verás
como los juegos y su compromiso
estáticos sobre el pasto que crece.

samedi, avril 13, 2013

No soplo las velas que gratis se prendieron





No soplo las velas que gratis se prendieron
para danzar con el torbellino
que tu recuerdo dejó en esta ventana,
es hora de dejarlas llamar tu nombre
mas auténtico que la identidad que presenta la noche
para que no la detengan en sus orgías.
Mis manos poseen la libertad de los jardines abandonados
desde ese día de lluvia que inyectó la
agridulce promesa de labios en un fruto desconocido
del jardín abandonado, en los dedos maduros,
en las hojas primaverales que crecieron de tus senos
cuando ebrios caminamos
y en tu cuello la velocidad del jabón deshaciendo mis ojos.

mardi, avril 09, 2013

Scotché à cette fenêtre

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Scotché à cette fenêtre
l’air de rien
et rien de l’air arrête la fugue
des papiers frisés et usés par les mots tardifs.
Au port une vieille promène son chien
paire de flâneurs au bord de l'eau
des taches qui s’éloignent tous les jours
au fond d’un souvenir qui résiste,
qui fait danser le vent du printemps jusque tard
scotché à cette fenêtre.

mercredi, avril 03, 2013

lettre sans destination

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Blind man runnin'
Through the light of the night
With an answer in his hand

(N. Young)

Beau comme une éclipse savoir de toi
me laisser palper des superficies égarées dans ma chute
enfantée de disparition en fin enfantée fantaisie
qui caresse mes os jusque les cirer de ciel et des nouages
colonne des mots calcifiés s’offrent dans ta main
je sais que ce n’est pas une coïncidence
les mots clignotent, des signes trompés sèchent aux rivages du noyau
qui doute entre l’ombre et la fleur.

mardi, avril 02, 2013

aceite de ausencia


El aceite de las calles
deja patinando un par de ojos perdidos
vestidos delicadamente por el día y la noche
que imprimen hojas con historias
leídas con una ligera brisa de cambio de estación
para caer de cabeza
en un reflejo sucio de ausencia

dimanche, mars 31, 2013

toneladas dentro





Un ladrillo porta en él
un ladrillo molido
molido dentro de él
molido en él
polvo denso 
toneladas
un sol quemado
con el rojo de la sangre
con el ladrido de la sangre
y la sangre asomada entre los ladrillos maduros
de golpes.